Anaima

Son animales disecados. Murieron hace tiempo pero sus cuerpos se conservan casi inmutables al paso del tiempo.
Inmóviles e inquietantes en sus vitrinas, parece que son ellos los que te observan tras esos cristales.
Sus miradas provocan en mi sentimientos contradictorios, curiosidad a la vez que rechazo.
Sus ojos brillantes como canicas y sus sobrios cuerpos son frontera entre vida y muerte.

Son expresión de ausencia. Animales convertidos en estatuas vivientes.